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Crisis energética y el carbón

 

España registra una dependencia del exterior equivalente al 80 por ciento de la energía eléctrica que consume. Sin embargo, las centrales térmicas que utilizan carbón nacional están paralizadas por la bajada de la demanda, menor consumo.

La producción de energía eléctrica que procede del carbón representa el 15% de la potencia instalada en España. La restante producción de energía eléctrica se efectúa mediante recursos hídricos, eólicos, solar, o bien mediante fuel y gas o energía nuclear.

La Agencia Internacional de Energía (AIE) ha instado a España a reducir su dependencia energética del carbón. Si bien, es la energía más contaminante, la más cara y es la que mejor se puede almacenar, esta propuesta solo agrava la crisis que está viviendo el sector minero. La producción eléctrica con carbón se redujo un 19% en los ocho primeros meses del año con respecto al mismo periodo de 2008, a pesar de que en el ejercicio anterior ya había registrado una caída del 36%, según datos aportados por la Comisión Nacional de la Energía (CNE).

 
Las empresas y sindicatos, están reclamando soluciones a la grave crisis que sufre la minería ante la caída de la demanda y la reticencias de las eléctricas a comprar carbón nacional.

 
La paralización de las centrales térmicas ha provocado el colapso en el almacenamiento del mineral en los parques de las centrales eléctricas. Este problema tiene múltiples facetas, por un lado el problema físico, de falta de espacio, por otro el problema de financiación de los estockajes; sin embargo lo más grave es que las minas necesitan seguir produciendo carbón o se verían en la necesidad de cerrar la explotación y ejecutar un despido temporal de la plantilla.  Pero… que una mina cierre sus puertas, puede derivar en una situación irreversible, ya que las minas necesitan mantenimiento permanente, su interrupción puede terminar siendo definitiva ya que su puesta en servicio posterior resultaría cara o simplemente imposible.

 
La situación es coyuntural y durará hasta que la actividad económica repunte y la demanda de energía eléctrica aumente. Porque el carbón en España seguirá formando parte de la dieta energética del país. Por lo pronto, Industria propuso al sector el establecimiento de una retribución especial para las centrales térmicas de carbón que consuman producto autóctono como medio paliativo.

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